¿Es «digital» un cómic que se sube a internet? Yo creo que no mucho.
Nadie habla de «vídeos digitales» ni de «canciones digitales» cuando piensa en YouTube o Spotify, pero sí que decimos «cómics digitales» o «webcómics» cuando lo único que distingue a uno normal de otro digital es si se ha impreso o se ha subido a internet.
Quiero probar si se pueden hacer cómics realmente digitales. Por ejemplo, una de las características que quiero aplicar en Los Monigotes es la responsividad. Mira el siguiente cómic. Compara cómo se ve en tu ordenador y en tu teléfono móvil. O, si estás en un ordenador de escritorio, reduce el tamaño de tu navegador poco a poco. Las viñetas se adaptan al espacio.
Aparte de esto, ¿qué más cosas se pueden hacer? O incluso yendo mucho más lejos, ¿dónde está el límite? ¿Qué es lo que no se debería hacer?
Quienes ya han mezclado «cómic» y «digital» han experimentado con varias ideas. Yo he detectado tres tendencias que no me atraen mucho. Unos han utilizado una ventana fija (la del móvil, por decir alguna) para mostrar una viñeta detrás deslizando el dedo. Otros han combinado la animación y el cómic hasta crear cortos de animación basados en recursos del cómic. Los últimos piden tanta interactividad al usuario que parecen más bien videojuegos.
Eso son los tres límites que podrían tener Los Monigotes: ni pase de diapositivas, ni animación ni videojuego.
